- Bordado en la realidad- repetí, sin comprender del todo.
- Sí, bordado en la realidad, como la urdimbre en una maquina de tejer- repitió la vieja María, mirando para todos lados.- Piénselo así, muy pocas veces todos los que estuvieron un día coinciden, y eso es lo que estropeó el hechizo del sueño. Los que se fueron se lo llevaron a donde sea que hayan ido, y eso, lo bordó. Si la bruja que lo compuso estuviera siempre, se podría haber solucionado, pero no. Y eso llevó al otro problema- concluyó, con cara de circunstancias.
- Al quedar bordado en la realidad, la realidad se convirtió en un sueño, y al no estar muchos de los que lo soñaban, buscó arremolinarse en una sola persona.
- Yo no recuerdo nada de lo que pasó ayer. Es más, no sé en que momento sucedió, pero parece que lo anoté porque lo encontré escrito con mi letra. Leí que me miraban con cara rara, y que luego me había encontrado a mí mismo soñando.
- Ah, sí, pensaban que usted era el que soñaba- observó la vieja, como si fuera lo más normal del mundo.
- Pero, entonces, ¿el tipo que agarró el sueño no hizo aparecer personas repetidas? ¿Sacaron la cuenta de que yo era el soñador porque me habían visto durmiendo en el patio?
- Sí, eso mismo. Igual, recuerde que los sueños de todas las personas, al juntarse, se vaciaron de contenido, así tratasen sobre dinosaurios dando misa o locomotoras con sótano, y solo quedaron algunos elementos, tipo perros en el Debradis, o que teníamos un alcalde. Por eso fue raro verlo a usted repetido, y de ahí sacaron la cuenta de que era el soñador. Pero al verdadero lo encontraron, justo afuera del globo en que se había convertido la realidad, con mucho cuidado lo arrastraron hacia adentro, y por algo que no alcanzamos a entender, el sueño no pudo contener al mismo soñador, y se volvió realidad nuevamente. La persona se despertó, y se sorprendió muchísimo.
-¿Tan fácil? Que ridículo- reflexioné.
- Bueno, ¿qué quiere? Siguió siendo un sueño.
-¿Qué pasó con el soñador?
- Nada. No le dijimos nada, más bien le dimos disimuladamente algo para quitarle el hechizo del sueño. Cuando la bruja que lo hizo vuelva a estar aquí, no sabe la reprimenda que le espera, casi nos desaparece a todos. ¿Pero no lo ha puesto nervioso a usted?
-¿Qué cosa? ¿El hecho de que si a ese hombre lo despertaban todos nos vaporizábamos?
- No. El hecho de que estaba soñando con usted. Eso es peligroso.
3 comentarios:
Mario me encantó! No soy de leer este tipo de ficción, pero me atrapó, y lo bueno es que son cortos y súper dinámicos. 👏👏👏
Gracias, Sil! Me preocupaba que fueran cortos, a lo mejor se quedaban cortos en explicar algunas cosas, valga el juego de palabras, je, pero si decís que están bien así, me quedo tranqui. Gracias por leer :D
Pero también algunas cosas pueden quedar en la imaginación de cada uno, o por lo menos en la mia 😄!
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