viernes, 27 de septiembre de 2019

Mundo Quebrado- VI

Saqué la carta del sobre que me había dejado el cartero de la niebla. Esto era lo que decía:


Ministerio de herreros, mecánicos, astrólogos y afines 
(Min.He.Me.As.Af).

De nuestra mayor consideración:
                                                      Señor Sidarel, hemos examinado las cosas sobre las que usted nos ha consultado, y le diremos lo que hemos diagnosticado.
                                                    1: La carreta con la que llegó a Mundo Quebrado está totalmente hecha pedazos. Se puede llegar a reparar lo suficiente como para poder andar, pero se necesitarán muchos clavos de plata, abundante mercurio, cuarzo, sangre de algo, lo que sea, pero más que nada, muchos engranajes que le faltan al motor. Pregunte entre sus vecinos, porque seguramente se los han quedado y se hacen los distraídos.
                                                    2: Hay que hacer algunas ceremonias para que las cucarachas no vuelvan a invadir su casa, porque, como usted bien nos ha informado, se reúnen detrás de las puertas y traman cosas oscuras, organizando reuniones que derrapan en discursos sin sentido y actos de violencia.
                                                    3: Tiene un sótano lleno de tierra debajo de su casa. Como aun no tiene la escritura de la misma, va a tener que vaciarlo. O sea, nos podría contratar, ya que es tierra muy pesada.
                                                    4: No necesita nuestra ayuda para prender la estufa de leña, pero sí para limpiar la chimenea. Los que se la vendieron eran famosos por encender el fuego usando grasa. Famosos en el mal sentido, altamente impopulares, porque el humo grasiento ensuciaba las viviendas de los vecinos. Fueron colgados en la plaza y enterrados en el sótano de su casa, porque ese día no había cementerio.
                                                    5: Necesita abono para todas las plantas y árboles que ha puesto en el Debraris. Va a ser la única forma de que no arranquen sus raíces y ataquen a los aldeanos en busca de comida.
                                                    6: Por lo antes consignado, los clavos de plata, el mercurio, el cuarzo, la sangre, (usted debe buscar los engranajes), las ceremonias, la excavación, la limpieza de la chimenea, y el abono, más la mano de obra, unas mil monedas de plata. Usted verá si lo toma o lo deja, eso es el presupuesto. Lo toma o lo deja.

                                                                         Min.He.Me.As.Af

Bueno, y ahora estoy en casa, recordando que ayer encargué el presupuesto, pero estoy confundido en algunas cosas. ¿Yo les habré mentido diciendo que llegué acá, o ellos saben que yo llegué acá? ¿Necesito la escritura de esta casa? ¿Y de quien la voy a conseguir si los dueños están muertos y puestos en mi sótano?

viernes, 20 de septiembre de 2019

Mundo Quebrado- V

Yo me quedé sorprendido. Le iba a preguntar a la vieja María por qué era peligroso que alguien soñase conmigo, pero no me dio tiempo, me saludó y me dijo que tenía que irse antes de que alguien la viera, porque eso tampoco convenía. Se perdió de vista más rápido que corriendo, y no pude seguir con mi trayecto de la mañana porque el cartero salió de su casa y se dirigió a mí, cubierto de niebla, como siempre.
(La verdad que estoy empezando a no soportar este tipo de cosas y me pregunto si realmente no estaré en un gran sueño, porque tomo muy normal las cosas que pasan, pero luego me pongo a pensar, y no, no puede ser que estén pasando estas cosas, pero a la vez no me puedo despertar, por más que lo intento.)
- Buen día, señor Sidarel, ¿cómo le va?
- Bien, señor cartero. Bonito día, ¿no es así?
El cartero miró hacia el cielo, repleto de nubes muy coloridas, y extendió los brazos hacia abajo, abrió las manos e hizo la cabeza hacia atrás, mostrando los dientes con una mueca forzada. Luego volvió a una pose normal y resopló, removiendo su niebla.
- Aquí los días nunca son bonitos, feos, agradables, porque todo cambia, es distinto para cada persona. Viendo el mismo paisaje, uno puede ver una tormenta, otro un monte de árboles con pinches, una mujer puede ver un desierto con estatuas de arcilla, un anciano una gigantesca huerta con tomates, pero ya le digo, todos ellos viendo el mismo paisaje con las mismas estructuras. Todo varía según la educación de las personas, las asociaciones que tenga para cada imagen...
- Bueno, pero supongo que generalmente, las personas ven lo mismo en el mismo paisaje.
- De donde yo vengo no. Pero en fin, venía a traerle una carta.
-¿Para mí, una carta?
- Sí, para usted. Se la dejo y me voy, porque recuerdo que tengo que darle un montón de huesos al lobo del Debradis.- Metió la mano en su bolso, rebuscó, y me entregó un sobre- Eso sí, tenga cuidado al leerla- me dijo, mientras se alejaba a paso vivo. El sobre olía a azufre.

viernes, 13 de septiembre de 2019

Mundo Quebrado- IV

- Bordado en la realidad- repetí, sin comprender del todo.
- Sí, bordado en la realidad, como la urdimbre en una maquina de tejer- repitió la vieja María, mirando para todos lados.- Piénselo así, muy pocas veces todos los que estuvieron un día coinciden, y eso es lo que estropeó el hechizo del sueño. Los que se fueron se lo llevaron a donde sea que hayan ido, y eso, lo bordó. Si la bruja que lo compuso estuviera siempre, se podría haber solucionado, pero no. Y eso llevó al otro problema- concluyó, con cara de circunstancias.
- Al quedar bordado en la realidad, la realidad se convirtió en un sueño, y al no estar muchos de los que lo soñaban, buscó arremolinarse en una sola persona.
- Yo no recuerdo nada de lo que pasó ayer. Es más, no sé en que momento sucedió, pero parece que lo anoté porque lo encontré escrito con mi letra. Leí que me miraban con cara rara, y que luego me había encontrado a mí mismo soñando.
- Ah, sí, pensaban que usted era el que soñaba- observó la vieja, como si fuera lo más normal del mundo.
- Pero, entonces, ¿el tipo que agarró el sueño no hizo aparecer personas repetidas? ¿Sacaron la cuenta de que yo era el soñador porque me habían visto durmiendo en el patio?
- Sí, eso mismo. Igual, recuerde que los sueños de todas las personas, al juntarse, se vaciaron de contenido, así tratasen sobre dinosaurios dando misa o locomotoras con sótano, y solo quedaron algunos elementos, tipo perros en el Debradis, o que teníamos un alcalde. Por eso fue raro verlo a usted repetido, y de ahí sacaron la cuenta de que era el soñador. Pero al verdadero lo encontraron, justo afuera del globo en que se había convertido la realidad, con mucho cuidado lo arrastraron hacia adentro, y por algo que no alcanzamos a entender, el sueño no pudo contener al mismo soñador, y se volvió realidad nuevamente. La persona se despertó, y se sorprendió muchísimo.
-¿Tan fácil? Que ridículo- reflexioné.
- Bueno, ¿qué quiere? Siguió siendo un sueño.
-¿Qué pasó con el soñador?
- Nada. No le dijimos nada, más bien le dimos disimuladamente algo para quitarle el hechizo del sueño. Cuando la bruja que lo hizo vuelva a estar aquí, no sabe la reprimenda que le espera, casi nos desaparece a todos. ¿Pero no lo ha puesto nervioso a usted?
-¿Qué cosa? ¿El hecho de que si a ese hombre lo despertaban todos nos vaporizábamos?
- No. El hecho de que estaba soñando con usted. Eso es peligroso.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Mundo Quebrado- III

Ayer me desperté, me afeité, desayuné (no recuerdo comprar comida, pero siempre hay), limpié un poco la casa, y con toda la confianza, salí a caminar por la aldea, con el vago presentimiento de que algo no andaba del todo bien. Miré para todos lados y todo estaba en orden, dentro de lo caótico que es que las cosas no están igual todos los días y que hay terrenos baldíos en lugares donde el día anterior había mansiones centenarias, no obstante, me sentía incómodo con todo, como si tuviera que tener cuidado con algo.
-¡Joven! ¡Joven!- me chistaron desde un callejón. Miré, y era la vieja María Varela, a quien nunca he visto desaparecer de un día para otro. No tenemos casi relación, pero nos conocemos de vista.
- Hola, buen día- le dije.- ¿Qué se le ofrece?
- No diga nada, pero, ¿vio que consiguieron despertar al que se puso a soñarnos a todos?- me soltó, mirando para todos lados.
-¿Perdón?
- Ayer. ¿No le contaron? No, que le van a contar, si primero pensaban que era usted el que soñaba.
- No entiendo- insistí, hasta que recordé las anotaciones que había encontrado de mi mismo puño y letra en mi block.- ¡Oh!! ¡Sí! ¿Cómo fue que pasó eso?
- Usted sabe que nada permanece estable en este lugar- me susurró la vieja, vigilando que nadie pudiera oírla.- Es de los pocos que se da cuenta...
- Digame... ¿Yo soy de acá o vine de otro lado?- le pregunté.
- Otro día veré si puedo decírselo, hoy no, porque aún hay algunos fragmentos de sueño dando vueltas, y si nos atrapa, el que lo atrape cuando duerma nos puede escuchar. Sucedió que un puñado de personas estuvo con insomnio, y todos fueron por separado a pedirle ayuda a una bruja que a veces sabe estar, usted me entiende, para que les diera un hechizo de sueño. El problema fue que todos coincidieron en el mismo día, la bruja sueñera y los clientes, y les dio el hechizo a todos.
-¿Por qué fue un problema?
- Porque ellos se hechizaron a la vez, pero no están todos los días. Algunos días estaban algunos, otros días otros, y lo que sucedió fue algo muy peligroso. El hechizo del sueño quedó bordado en la realidad, como un dibujo de lana en la urdimbre de una maquina de tejer.