Pues, a lo que voy. Esta mañana me desperté, me vestí un poco por si había alguien espiando (me ha pasado), me asomé por la ventana, y como de costumbre, vi las nubes que siempre están. Son tan raras que parece que alguien las hubiera pintado usando una escala de grises, y de vez en cuando, alguna pincelada escarlata. Bueno, desayuné un poco y luego busqué mi block para seguir escribiendo algo que había comenzado ayer. Sorpresa me llevé cuando vi anotaciones que estoy seguro que nunca escribí, sobre hechos que supuestamente habían pasado entre una hora del día anterior y la siguiente, y lo mejor, como si yo hubiera llevado el block para anotar lo que pasa, cosa que nunca hago, por si las dudas. Tras leer lo escrito me quedé encerrado en casa y no he salido más. Paso a transcribir:
"16:25- La vieja de silla de ruedas se la ha pasado dando vueltas cada vez más rápido, nunca ha dado vueltas. Mientras tanto, insulta a todos los que ve, acusándolos de estropear un tramo del camino que ella había pavimentado con sal. No recuerdo que ella haya pavimentado ningún camino, ni siquiera que haya hablado alguna vez, es como que la fantasía y la realidad se están mezclando."
Bueno, comento que no recuerdo que la fantasía y la realidad se mezclen en este lugar. Ni siquiera sé como sería un material hecho de fantasía. Acá la realidad es flexible, pero nunca se imagina.
"16:30- Los perros salvajes del Debradis se han congregado en una colina que domina esta aldea, y han empezado a aullar de manera infernal, como si estuvieran asustados. Se empezaron a pelear. Uno se cayó y se quebró en dos contra una de las piedras puntiagudas. Los otros lo ladraron con furia unos momentos, hasta que otro también se cayó y quedó seco de la misma manera. Se escucharon unos disparos dentro del bosque, y todos los animales se fueron muy rápido."
Nunca ha habido perros en el Debradis, a lo sumo, un lobo gigante, envejecido, que de vez en cuando lo veo acercarse a la aldea con total confianza, le dan de comer y le palmean la cabeza.
"16:45- Se escucha una discusión en la casa del alcalde. Al parecer alguien cometió una reverenda equivocación con un hechizo de los sueños, y todos sueñan cosas que se vuelven reales, o similar, por lo que pude entender. Tremendo. Hay veces que me gustaría salir de este mundo."
No hay alcalde en la aldea.
"16:47- Sigue la discusión en lo del alcalde. La voz de una bruja dijo que toda la aldea se infectó con el hechizo de los sueños a un nivel terrorífico, y que se ha formado una suerte de globo donde todo lo que nos rodea es un sueño de la persona más nueva, y que no hay que despertarla sino desaparecemos, soñador y soñados. Decía que había que buscar una cura urgente, antes de que despertase. Cada vez hay más locuras acá.
"17:10- Fui a cortar leña al Debradis, con las protecciones de costumbre, y volviendo para mi casa, noté que todos me miraban raro, como asustados. Llegué a casa... me encontré a mí mismo durmiendo en el patio, con un brazado de leña idéntico al que había juntado. Recordé lo que había dicho la bruja, y tratando de no hacer el menor ruido, abrí la puerta, me metí adentro, y me escondí en la pieza del fondo. No sé realmente que pasa."
Esto es lo que había anotado. Y ahora no me animo a salir.
viernes, 30 de agosto de 2019
viernes, 23 de agosto de 2019
Mundo Quebrado- I
Y bien, me llamo Vladimir Sidarel, y escribo desde Mundo Quebrado, una suerte de extraña dimensión/ cruce entre mundos/ limbo confuso, donde vivo o al menos intento vivir, desde que llegué acá hace tanto tiempo que ni lo recuerdo. Es más... supongo que llegué aquí, porque también está la mínima posibilidad de que haya nacido y crecido en este lugar, pero siempre mis pasos terminan llevándome a donde están los restos de la Carreta, un montón de hierros retorcidos y madera antiquísima en medio de un cráter mediano. Al verlo, me parece recordar que llegué acá descontroladamente y sin saber a que me exponía, pero es solo una imagen temblorosa, que me da un poco de miedo. Así que pienso que yo no soy de aquí.
No soy el único que vive por acá, aunque todo es tan caótico a veces que no sé si las otras personas existen o que. Sabe aparecer una anciana en silla de ruedas que da la vuelta completa a las veinte chacras que están en Mundo Quebrado, un cartero envuelto en niebla que sale de su casa y deja correspondencia por muchas casas todos los días (calculo que las cartas que reparte aparecen en su hogar, sino, no me explico), muchos niños que van corriendo de acá para allá cuando hay viento y está nublado, Don Dearauma, una suerte de ciborg que a veces viene a darme charla sobre temas que luego no recuerdo... Más allá de la aldea (supongo que es una aldea), hay geografías difusas y fantasticas, en las que cañones insondables y edificios abandonados se combinan con árboles de forma salvaje y exquisita. El Debradis, así es como se lo denomina. Y yo estoy aquí sin saber muy bien que papel represento, y supongo que por primera vez voy a intentar llevar un diario para intentar saber bien que es lo que está pasando.
No soy el único que vive por acá, aunque todo es tan caótico a veces que no sé si las otras personas existen o que. Sabe aparecer una anciana en silla de ruedas que da la vuelta completa a las veinte chacras que están en Mundo Quebrado, un cartero envuelto en niebla que sale de su casa y deja correspondencia por muchas casas todos los días (calculo que las cartas que reparte aparecen en su hogar, sino, no me explico), muchos niños que van corriendo de acá para allá cuando hay viento y está nublado, Don Dearauma, una suerte de ciborg que a veces viene a darme charla sobre temas que luego no recuerdo... Más allá de la aldea (supongo que es una aldea), hay geografías difusas y fantasticas, en las que cañones insondables y edificios abandonados se combinan con árboles de forma salvaje y exquisita. El Debradis, así es como se lo denomina. Y yo estoy aquí sin saber muy bien que papel represento, y supongo que por primera vez voy a intentar llevar un diario para intentar saber bien que es lo que está pasando.
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