-¡Joven! ¡Joven!- me chistaron desde un callejón. Miré, y era la vieja María Varela, a quien nunca he visto desaparecer de un día para otro. No tenemos casi relación, pero nos conocemos de vista.
- Hola, buen día- le dije.- ¿Qué se le ofrece?
- No diga nada, pero, ¿vio que consiguieron despertar al que se puso a soñarnos a todos?- me soltó, mirando para todos lados.
-¿Perdón?
- Ayer. ¿No le contaron? No, que le van a contar, si primero pensaban que era usted el que soñaba.
- No entiendo- insistí, hasta que recordé las anotaciones que había encontrado de mi mismo puño y letra en mi block.- ¡Oh!! ¡Sí! ¿Cómo fue que pasó eso?
- Usted sabe que nada permanece estable en este lugar- me susurró la vieja, vigilando que nadie pudiera oírla.- Es de los pocos que se da cuenta...
- Digame... ¿Yo soy de acá o vine de otro lado?- le pregunté.
- Otro día veré si puedo decírselo, hoy no, porque aún hay algunos fragmentos de sueño dando vueltas, y si nos atrapa, el que lo atrape cuando duerma nos puede escuchar. Sucedió que un puñado de personas estuvo con insomnio, y todos fueron por separado a pedirle ayuda a una bruja que a veces sabe estar, usted me entiende, para que les diera un hechizo de sueño. El problema fue que todos coincidieron en el mismo día, la bruja sueñera y los clientes, y les dio el hechizo a todos.
-¿Por qué fue un problema?
- Porque ellos se hechizaron a la vez, pero no están todos los días. Algunos días estaban algunos, otros días otros, y lo que sucedió fue algo muy peligroso. El hechizo del sueño quedó bordado en la realidad, como un dibujo de lana en la urdimbre de una maquina de tejer.
- No entiendo- insistí, hasta que recordé las anotaciones que había encontrado de mi mismo puño y letra en mi block.- ¡Oh!! ¡Sí! ¿Cómo fue que pasó eso?
- Usted sabe que nada permanece estable en este lugar- me susurró la vieja, vigilando que nadie pudiera oírla.- Es de los pocos que se da cuenta...
- Digame... ¿Yo soy de acá o vine de otro lado?- le pregunté.
- Otro día veré si puedo decírselo, hoy no, porque aún hay algunos fragmentos de sueño dando vueltas, y si nos atrapa, el que lo atrape cuando duerma nos puede escuchar. Sucedió que un puñado de personas estuvo con insomnio, y todos fueron por separado a pedirle ayuda a una bruja que a veces sabe estar, usted me entiende, para que les diera un hechizo de sueño. El problema fue que todos coincidieron en el mismo día, la bruja sueñera y los clientes, y les dio el hechizo a todos.
-¿Por qué fue un problema?
- Porque ellos se hechizaron a la vez, pero no están todos los días. Algunos días estaban algunos, otros días otros, y lo que sucedió fue algo muy peligroso. El hechizo del sueño quedó bordado en la realidad, como un dibujo de lana en la urdimbre de una maquina de tejer.
4 comentarios:
Hola Mario, me encanto! Que buena ficcion , con toques surrealistas, de ciencia ficcion y con algo de fantastico tambien. 👏👏👏
Muy lindo Mario.
Gracias, Sil!!! Intentaré seguir manteniendo el nivel.
Gracias, Nico!!!
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